Roque Pérez, el distrito que revive en verano gracias a sus almacenes
Cada enero celebra La Noche de los Almacenes, una fiesta popular que invita a reencontrarse con las tradiciones del campo argentino.
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El partido de Roque Pérez, ubicado en el centro-norte de la provincia de Buenos Aires, respira tiempos del pasado en cada enero. Y este sábado 3 de enero, realiza una nueva edición de La Noche de los Almacenes, una fiesta popular que invita a vecinos y visitantes a reencontrarse con la historia, la cultura y las tradiciones del campo argentino.
La celebración se desarrolla tanto en el casco urbano de Roque Pérez como en la localidad de Carlos Beguerie y en los tradicionales parajes rurales de La Paz, La Paz Chica, Forastieri y La Gloria, conectando pueblos y campos a través de un recorrido cultural que pone en valor la vida rural y sus tradiciones más profundas. Este distrito en sus pueblos rurales, cuentan con orgullo, es el que reúne la mayor cantidad de almacenes y restaurantes de campo del país.
Las pintorescas edificaciones rurales ubicadas en los alrededores del pueblo abren sus puertas y centenares de personas llegan para disfrutar de la excelente gastronomía bonaerense y de la música local, representada por payadores, cantores, guitarristas, violinistas y grupos de todo tipo. La noche se extiende en los patios y al compás de la música aparecen las empanadas cortadas a cuchillo y se enciende la fogata del asador con pinchos, esperando a miles de comensales que, ante la variedad, circulan hora tras hora por todo el circuito.
En el paraje La Paz se conserva una de las pulperías más antiguas del país, inaugurada en 1832 y autorizada por Juan Manuel de Rosas, verdadero emblema del pasado rural bonaerense. Junto a ella, los demás almacenes históricos del distrito continúan en pie como guardianes de la memoria colectiva, preservando su arquitectura original, con paredes de adobe, mostradores centenarios y objetos que evocan otra época. Todos ellos son testigos del paso de inmigrantes italianos y españoles que, con su trabajo y costumbres, forjaron la identidad rural que hoy distingue a la región.
Atendido por sus dueños desde hace más de 50 años, almacén Don Lalo es otro de los atractivos que el viajero encuentra en este circuito. Está ubicado justo en la bajada de la Ruta 205, por donde deben continuar para realizar el recorrido.
También se destaca el almacén La Unión, una casona de más de 100 años de antigüedad. Los memoriosos del lugar cuentan que hace unos 40 años una fuerte tormenta derribó las centenarias araucarias de su terreno, cayendo sobre la casona y destruyendo por completo el lugar. En ese estado de abandono permaneció durante mucho tiempo, y hace tan solo 10 años es comprada por la familia Amica, quienes restauraron por completo esta hermosa casona del Paraje La Paz Grande.
Almacén La Paz Chica, por su parte, comenzó a funcionar en el edificio vecino en 1983, y en el 1984 se mudó al actual local, al que le fueron haciendo reformas. Actualmente funciona tanto como un almacén para los vecinos del paraje y como restaurante, ofreciendo almuerzo para quien lo visite.
Mientras que almacén San Francisco, detenido en el tiempo, es historia desde 1936. La familia Ruzzi, inmigrantes italianos, levantaron sus paredes y hoy se abre sólo para visitas guiadas.
Qué visitar en Roque Pérez
En el Circuito La Paz Chica, a 13 km del centro, se puede visitar el Cine Club Colón, construido por Jerónimo Coltrinari por el 1933, en ladrillo a la vista asentados en cal. El edificio no sólo atrae por sus características sino por su ubicación, que lo transforma en el único cine teatro rural de la Provincia de Buenos Aires. Allí se realizaban carreras de sortijas, domas, cuatreras y también casamientos y banquetes.
Muchas de esas actividades se mantienen hoy y a ellas se les suman piezas de teatro con artistas locales e invitados, proyecciones en el Festival de Cine anual y campeonatos de truco entre otras actividades de fin de semana.
Para completar el día, caminar las calles del pueblo es volver a sentir aquellos atardeceres silenciosos donde uno escapa al sol del mediodía, visita la iglesia tan sencilla y bella, o descubre las viejas casonas de estilo recicladas.
Cada fin de semana del año hay una excusa para llegar a Roque Pérez. Si uno desea quedarse a dormir es posible alojarse en sus casas de familia, cabañas o en la bella Estancia La Dulce. Visitarlo es disfrutar de las sombras de la tupida arboleda o del perfume de los cerezos que florecen al comenzar cada primavera. Cada mediodía de fin de semana es una invitación al placer de la comida de la abuela y cada tarde es el descubrimiento de una vida campera que a los citadinos nos resulta placentera por sus colores y sus silencios.
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