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jueves, junio 13, 2024

Presencia chascomunense en la muestra del Alambrado de la Argentina en Puerto Madero

Una interesante muestra que retrata la historia del campo argentino se presenta en Buenos Aires. Se trata de El alambrado en la Argentina (1845-1945). La exposición que se desarrolla hasta el 28 de julio en el Pabellón de las Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), con la curaduría de Cecilia Cavanagh y Abel Alexander.

La misma reúne piezas originales de los primeros cien rollos de alambre que llegaron a la Argentina en 1845 con Richard Blake Newton, las primeras herramientas que se utilizaban para alambrar y una selección de obras que las acompañan e introducen al espectador al significado e importancia del alambrado.

El Intendente Javier Gastón participó del acto inaugural de “El alambrado en la Argentina (1845-1945)”, junto el secretario de Desarrollo Turístico, Productivo y Cultural, Pablo Nápoli, la directora de Cultura, María Graciela Calderón, acompañando a nuestro vecino Oscar Carrigal, referente en el país de la historia del alambrado.

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Se trata de una interesante muestra que retrata la historia del campo argentino, que se presenta en Buenos Aires; más concretamente en el Pabellón de las Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), con la curaduría de Cecilia Cavanagh y Abel Alexander.

Con una superficie de 3.761.274 km2 la Argentina ocupa el 8vo lugar entre los países más grandes del mundo; en ese inmenso contexto geográfico y hacia el año 1845 se introdujo la gran novedad del alambrado, fue aquel un hito de la modernidad que cambió profundamente y para siempre la realidad de nuestros campos.

Piezas de la muestra en Puerto Madero

Esta exposición reúne piezas originales de los primeros cien rollos de alambre que llegaron a la Argentina en 1845 con Richard Blake Newton, las primeras herramientas que se utilizaban para alambrar y una selección de obras que las acompañan e introducen al espectador al significado e importancia del alambrado.

La exhibición contiene una colección de piezas originales y artefactos históricos que permiten a los visitantes adentrarse en la historia del cercado en Argentina. Además, se incluyen obras artísticas y documentales que ilustran la época, como pinturas, ilustraciones, chapas esmaltadas, ambrotipos y fotografías.

Puede visitarse hasta el domingo 28 de julio, de martes a domingos de 11 a 19 horas, en el Pabellón de las Bellas Artes – UCA, ubicado en Alicia M de Justo 1300, Puerto Madero – CABA.

El alambrado y su historia

Tal como cuenta, Abel Alexander, miembro de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina, Newton, el padre del alambrado argentino, llegó a Buenos Aires hacia 1819 llamado por su progenitor, y muy pronto entró al servicio de la casa británica John Gibson & Sons, reconocida firma importadora de géneros ingleses y exportadora de cueros y otros productos nacionales. Por su capacidad, Gibson lo puso al frente de sus propiedades y Newton fue a radicarse a la estancia Samborombón, la cual compra en 1834 para dedicarse a la cría de fino ganado lanar, exportación de pieles y enfardado de lana.

En 1844, en un viaje a Inglaterra observa en el establecimiento del Conde Fitzwilliams un conjunto de gruesos alambres donde pacen protegidos los ciervos del aristócrata. Allí imagina el beneficio de trasladar este eficaz sistema a la Argentina.

La primer partida de alambres se hunde en su traslado; pero en septiembre de 1845 solicita a la firma Rodger Bert & Sons de Liverpool una nueva remesa de 100 atados de alambre, de 150 yardas cada uno y 500 varillas de fierro, material con el cual cerca la quinta, jardín y hasta el parque de su casco de estancia. La iniciativa tuvo cada vez más repercusiones entre los dueños de campos, en especial en la Cuenca del Salado habitada por inmigrantes ingleses, escoceses e irlandeses vinculados con la industria del Reino Unido.

Alexander relata que por aquellos años también surge la iniciativa de otro importante pionero del alambrado, el cónsul de Prusia en Buenos Aires Don Francisco Halbach, dueño de la estancia Los Remedios en el actual aeropuerto de Ezeiza, quien adquiere en Alemania todo el alambre necesario y, hacia 1855, la cerca con cuatro hilos y fuertes postes de ñandubay. Así se convirtió en la primera estancia del país cercada en todo su perímetro. Los gruesos alambres sirvieron en la antigua telefonía rural como hilo conductor entre el casco de las estancias y sus puesteros, según señala el historiador Mario Tesler.

Pronto surgieron la industria y el comercio al respecto, junto a importantes importadores de Buenos Aires y otras ciudades del país. También las industrias madereras para los postes y tranqueras. Y nació el nuevo oficio del alambrador con trabajadores anglosajones o vascos, en su mayoría. Desde hace cinco años, cada 15 de marzo se celebra el Día del Alambrador y desde 2014 Argentina cuenta con una Escuela de Alambradores.

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