“Nadie se salva solo”: mural comunitario en Iporá y un mensaje del obispo Liébana que invita a la fraternidad
La obra rinde homenaje al Papa Francisco y se convirtió en un espacio de encuentro, participación y reflexión comunitaria.
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En el barrio Iporá de Chascomús se llevó adelante la realización de un mural comunitario en un espacio perteneciente al Obispado local, con el objetivo de rendir homenaje al Papa Francisco y su mensaje de unidad y compromiso social.
La iniciativa reunió a artistas del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires junto a vecinos del barrio, quienes trabajaron de manera conjunta en la recuperación del espacio. Para concretar la obra, un vecino cedió la pared de su vivienda, que fue reacondicionada previamente para albergar el mural, de gran dimensión y fuerte impacto visual.
La frase elegida —“Nadie se salva solo”— sintetiza una de las ideas centrales del pensamiento del Papa, especialmente desarrollada en su encíclica Fratelli Tutti, y propone reflexionar sobre la importancia del encuentro, el cuidado mutuo y la construcción de una sociedad más solidaria.
Como parte de la jornada, también se realizó la plantación de un olivo, símbolo de paz, reforzando el espíritu del encuentro y el compromiso comunitario.
En ese contexto, el obispo de la diócesis, Juan Ignacio Liébana, compartió un mensaje cargado de emoción y profundidad, atravesado por el impacto del testimonio del Papa Francisco. En sus palabras, destacó la necesidad de una transformación personal y social basada en la humildad, la cercanía con los más vulnerables y el diálogo.
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“¿Qué queda en el corazón después de estos días? Algo así como un desborde, como un sentimiento de profunda pequeñez frente a un gigante...”, expresó, al tiempo que remarcó el llamado a “ser misericordiosos, cercanos y compasivos” y a “ir hacia las periferias, hacia los últimos, para abrazarlos”.
El obispo también hizo hincapié en la importancia de construir una sociedad más fraterna, promoviendo la paz, la justicia y la cultura del encuentro: “Un fuerte deseo de caminar juntos, en comunidad, con todos, todos, todos”, señaló, en sintonía con el mensaje del pontífice.
La jornada concluyó con un momento de encuentro entre los vecinos, quienes compartieron chocolate caliente y tortas fritas, consolidando los lazos comunitarios en un espacio que, a partir de ahora, no solo embellece el barrio, sino que también transmite un mensaje profundo de unidad y esperanza.
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