La gestión de las compuertas y su impacto en el sistema de lagunas encadenadas
La laguna de Chascomús es parte de un sistema más amplio, por lo que no se pueden tomar decisiones aisladas que solo beneficien a nuestro espejo lacustre.
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Mantener controlado el nivel del agua de la laguna es clave, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas, porque cumple una función fundamental en la prevención de anegamientos en las zonas urbanas. La Municipalidad trabaja con el asesoramiento de profesionales responsables que permiten tener una previsión y una visión del conjunto.
El sistema de lagunas encadenadas está integrado por siete espejos de agua conectados entre sí, desde Vitel hasta Barrancas, que descargan los excedentes hacia el río Salado a través del arroyo La Horqueta.
En este marco, es importante aclarar que en el manejo de las compuertas las decisiones no se toman únicamente en función del nivel de cada laguna en particular, sino considerando el estado general de las cuencas del río Salado con el objetivo de asegurar el funcionamiento adecuado del conjunto hídrico y reducir riesgos de inundaciones.
La decisión involucra a organismos provinciales y a los municipios de Chascomús y Lezama, en el marco de la denominada Unidad Hidrológica Operativa.
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Actualmente, los organismos técnicos prevén lluvias abundantes para la temporada otoño–invierno, lo que podría comprometer y afectar a ciudades y pueblos de la cuenca baja. Ese contexto regional es un factor central al momento de definir la apertura o regulación de las compuertas, ya que una decisión aislada podría agravar la situación aguas abajo.
Los informes técnicos remarcan que el nivel de la laguna de Chascomús resulta prioritario, debido a su cercanía con el casco urbano y al rol que cumple en el sistema de desagües pluviales.
En ese sentido, la Autoridad del Agua y la Dirección Provincial de Hidráulica ratificaron que, en condiciones normales, la compuerta que vincula las lagunas Barrancas y Tablilla debe permanecer abierta para permitir el vuelco gradual hacia el río Salado. Solo en situaciones de crecida, cuando el nivel del río supera al de las lagunas, y en coordinación con los gobiernos locales, se dispone el cierre para impedir el ingreso de agua al sistema para prevenir daños futuros.
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