El precio de la energía en el mundo y en la Argentina real: cuánto cuesta un kWh en España, China, EE. UU. y el interior bonaerense
Mientras países como España o China mantienen tarifas competitivas respaldadas por salarios, infraestructura y planificación energética, el interior de la provincia de Buenos Aires —con casos como Chascomús— comienza a pagar valores de kilowatt hora alineados con economías desarrolladas, sin una convergencia equivalente en ingresos, inversión ni calidad del servicio, reabriendo el debate sobre equidad territorial y modelo energético en la Argentina de 2026.
:format(webp):quality(40)/https://elcronistacdn.eleco.com.ar/media/2026/02/energia_a_precio_del_primer_mundo_ingresos_del_conurbano_profundo_el_costo_del_kwh_expone_la_nueva_desigualdad_electrica.webp)
El costo de la energía eléctrica se ha convertido en un indicador clave para medir competitividad, desarrollo productivo y equidad territorial. Tomando a Argentina como referencia —y utilizando los tipos de cambio vigentes: 1 euro = $1.723,74, 1 dólar = $1.454,08 y 1 yuan = $209,27—, el análisis comparativo internacional revela no solo diferencias entre países, sino también fuertes desigualdades internas, particularmente entre el AMBA y el interior de la provincia de Buenos Aires.
España: precios bajos en euros, altos en pesos
El 31 de enero de 2026, el precio medio del kilowatt hora en España (tarifa regulada PVPC) se ubicó en 0,0797 €/kWh, equivalente a $137,9 por kWh en pesos argentinos.
El mínimo diario fue de $118,8, mientras que el pico horario alcanzó los $184,8 por kWh.
Aunque estos valores son considerados bajos dentro de Europa, medidos en pesos argentinos superan ampliamente las tarifas históricas del sistema local, incluso tras la quita de subsidios. La fuerte penetración de energías renovables explica la moderación de precios, aunque con una marcada volatilidad horaria.
China: energía barata como ventaja estratégica
China continúa mostrando uno de los costos eléctricos más bajos del mundo. El precio residencial promedio ronda los 0,53 yuanes por kWh, equivalentes a $110,9.
Para el sector industrial, el valor habitual es de $166,6 por kWh, con excepciones más económicas en zonas industriales estratégicas.
La energía barata en China no es una consecuencia casual, sino una política de Estado, pensada para sostener competitividad, empleo y exportaciones.
Estados Unidos: caro y desigual
En Estados Unidos, el precio promedio residencial a comienzos de 2026 oscila entre $218 y $276 por kWh, con estados como California o Hawaii superando ampliamente los $480.
El sistema norteamericano combina mercados regulados y desregulados, con grandes diferencias regionales y una tendencia general al alza, tanto para hogares como para empresas.
Argentina: tarifas bajas en el promedio, pero no en todo el territorio
A nivel nacional, los valores segmentados vigentes hasta principios de 2026 muestran que Argentina continúa teniendo uno de los precios nominales más bajos:
Segmento N1 (altos ingresos): ~$75,96 por kWh
Segmento N3 (ingresos medios): ~$35,23 por kWh
Segmento N2 (ingresos bajos): ~$23,60 por kWh
Sin embargo, este promedio oculta una realidad clave: el fuerte encarecimiento de la energía en el interior de la provincia de Buenos Aires, donde no rigen las mismas condiciones tarifarias que en el AMBA.
Chascomús y el interior bonaerense: cuando el kWh se acerca a valores internacionales
En ciudades como Chascomús, bajo la concesión de EDEA S.A., el precio del kilowatt hora a enero de 2026 muestra un salto significativo, especialmente para usuarios residenciales sin subsidios.
Según los últimos cuadros tarifarios: Los usuarios residenciales sin segmentación ya pagan entre $160 y $170 por kWh, valores similares —e incluso superiores— a los registrados en España o China, medidos en pesos.
En consumos elevados bajo tarifa estacional (T1RE), el cargo variable puede alcanzar los $175,24 por kWh. En algunos casos, las subas del cargo variable superaron el 25% respecto de meses anteriores. A estos valores se suma un cargo fijo mensual, que incrementa sensiblemente el total de la factura.
De este modo, un hogar del interior bonaerense puede estar pagando la electricidad más cara que un usuario promedio español, pero con ingresos muy inferiores y sin la misma previsibilidad económica.
Una brecha que redefine el debate energético
El contraste es elocuente: Mientras Argentina, en promedio, mantiene tarifas bajas en comparación internacional, el interior de la provincia de Buenos Aires comienza a mostrar valores de kWh alineados con economías desarrolladas, sin que exista una convergencia equivalente en salarios o infraestructura.
Este escenario pone en el centro del debate no solo el nivel de tarifas, sino la equidad territorial del sistema energético, el impacto en la producción local y el rol del Estado en un contexto de reordenamiento económico.
En un mundo donde la energía define competitividad y desarrollo, Chascomús y muchas ciudades del interior bonaerense ya pagan la luz como países centrales, pero viven la economía como periferia. Esa tensión marca uno de los desafíos estructurales más profundos de la Argentina que comienza a transitar 2026.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión